Sevilla

«Sevilla tiene un color especial» dicen Los del Río… No es mentira, Sevilla es una ciudad de tonos ocres, calles llenas de luz y patios perfumados de azahar. El Guadalquivir recorre una ciudad marcada por la historia, el arte y la cultura, donde la arquitectura, el flamenco y las tradiciones reflejan su esencia andaluza.

PLAZA ESPAÑA

Sin duda uno de mis sitios favoritos del mundo. Construida para la Exposición Iberoamericana de 1929, la Plaza España, destaca por su arquitectura regionalista, el ladrillo ocre y la cerámica de Triana. Su forma semicircular, flanqueada por dos grandes torres, simboliza el abrazo de España a América. Cuenta con un canal, cuatro puentes y 48 bancos de azulejos que representan las provincias españolas mediante mapas, escudos y escenas históricas.

Esta plaza derrocha arte, arquitectura, naturaleza y cultura. Ubicada dentro del Parque María Luisa, uno de los principales espacios verdes de Sevilla y escenario de numerosos bailaores, cantaores y guitarristas callejeros.

RÍO GUADALQUIVIR

Paseando por el Guadalquivir, eje histórico de Sevilla, nos encontramos la Torre del Oro, la Maestranza, y el famoso Puente de Triana.

LA TORRE DEL ORO

La Torre del Oro, construida en el siglo XIII por los almohades, es una torre defensiva situada junto al Guadalquivir. Su nombre procede del reflejo dorado que proyectaba sobre el río. Antiguamente protegía el puerto de Sevilla y hoy alberga el Museo Marítimo.

LA MAESTRANZA

La Real Maestranza, construida entre los siglos XVIII y XIX junto al Guadalquivir, destaca por su arquitectura barroca, sus colores blanco y albero y su singular ruedo ovalado. Su prestigio se debe a su larga tradición, las grandes figuras que han toreado en ella y las corridas de la Feria de Abril. Salir a hombros por su Puerta del Príncipe es uno de los máximos honores del mundo taurino.

TRIANA

Pasando por su famoso puente, nos adentramos en el famoso barrio de Triana, histórico barrio de marineros, alfareros y comunidades gitanas, es una de las cunas del flamenco. Unido a Sevilla por el Puente de Isabel II (1852), el puente de hierro más antiguo de España, destaca por su tradición ceramista y sus coloridos azulejos. La calle Betis bordea el Guadalquivir con sus fachadas de colores, mientras que la calle Pureza alberga la Capilla de los Marineros y la Esperanza de Triana. El Callejón de la Inquisición recuerda el pasado del Castillo de San Jorge, antigua sede del tribunal inquisitorial.

LA CATEDRAL Y LA GIRALDA

La Catedral de Sevilla, construida en el siglo XV sobre una antigua mezquita, es la catedral gótica más grande del mundo. Destaca por sus bóvedas, su monumental retablo, el Patio de los Naranjos y la tumba de Cristóbal Colón. La Giralda, antiguo alminar almohade del siglo XII, combina arquitectura islámica y renacentista. Sus rampas interiores permitían subir a caballo y está coronada por el Giraldillo, una veleta de bronce.

Cerca de la Catedral recomiendo comer en la Taberna Las Teresas, taberna tradicional con azulejos, jamones ibéricos colgados y mucho sabor andaluz. Destaca por su jamón ibérico, chacinas y tapas típicas en un ambiente auténtico.

LAS SETAS

Las Setas, situadas en la Plaza de la Encarnación, son la mayor estructura de madera del mundo. Puedes recorrer su pasarela panorámica con vistas de Sevilla, disfrutar del atardecer y contemplar el espectáculo nocturno de luces. Bajo ellas encontrarás un mercado tradicional y el Antiquarium, con restos arqueológicos romanos.

EL CENTRO

Sevilla tiene tanto que ver que es fácil querer volver para seguir descubriéndola. Su centro histórico está lleno de plazas, monumentos y callejuelas con encanto en las que recomiendo simplemente perderse. Aún así, voy a mencionar algunos de los sitios más destacables. Para Sevilla, una opción muy acertada es la de contratar un free tour, por ejemplo desde la aplicación de Civitatis.

Algunos lugares que merece la pena visitar son la Plaza Nueva, donde se encuentra el Ayuntamiento, la Plaza de San Francisco, la escondida Plaza del Cabildo, el impresionante Real Alcázar, el barrio de Santa Cruz o el Patio de los Naranjos. También destaca la Alameda de Hércules, con sus históricas columnas y su animado ambiente de bares y terrazas. Lo mejor es recorrer el centro sin prisa, perderse por sus calles y descubrir todo lo que Sevilla esconde.

Para conocer una de las tradiciones más emblemáticas de Sevilla, merece la pena visitar el Museo del Baile Flamenco, fundado por la bailaora Cristina Hoyos. A través de trajes, exposiciones y proyecciones interactivas, podrás descubrir la historia, los orígenes y los diferentes estilos del flamenco. Además, puedes completar la visita con un espectáculo en directo en el propio museo, una oportunidad para disfrutar de este arte tan arraigado en la cultura andaluza. O visitar cualquier otro tablao, pudiendo elegir entre muchísimos por toda la ciudad y vivir el flamenco en estado puro.

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